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La Lunera

  • 5 may 2017
  • 6 min de lectura

“Existen muchos tabús en la cultura occidental, que han alejado a la mujer de aceptar su feminidad. La Lunera busca reencontrar los dones que la naturaleza brinda a la mujer, para que de esta forma la mujer viva su esencia al máximo”

Adriana Bernal

Adriana Bernal Gaona es la creadora de La Lunera, una distribuidora de copas menstruales que lleva tres años en Cali ofreciéndoles a las mujeres una opción diferente para vivir su menstruación .

Adriana es profesional en Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Sergio Arboleda. Le apasiona el estudio de la historia y funcionamiento de las relaciones entre los países, fundamentalmente en temas de medio ambiente y sostenibilidad. Ha participado en diversos proyectos culturales y medioambientales en diferentes organizaciones y espacios como glocalminds y la embajada de Colombia en Kenia y Ghana.



¿Cómo nace la iniciativa de comercializar copas menstruales?


Desde que me gradué de la universidad y vivo independiente de mis papás, me prometí que todas mis acciones habituales iban a ser totalmente amigables con el medio ambiente, claramente buscaba la economía pues al empezar a vivir sin papás el bolsillo duele un montón y además quería buscar rutinas que generaran bienestar integral a mi cuerpo. Empecé a estudiar mi nueva independencia y conocí la copa menstrual. Mande a traer la copa de Bogotá y la dueña de la marca me pregunto: “qué te parece si vendes la copa en Cali”, en ese mismo instante me pregunté ¿y si todas las mujeres usaran la copa?


¿Cuál ha sido su experiencia personal con el uso de la copa?


La copa menstrual para mi ha sido un despertar en muchos planos. Recuerdo que era una de esas mujeres que cuando hablaban del tema menstrual, me daba asco y vergüenza pero debido a mi impulso por hacer cambios en mis hábitos decidí arriesgarme. Me costó un montón acomodarme a usar la copa, casi 6 meses, en promedio las mujeres tardan de 3 a 4 meses, yo no fui ese promedio y me costó bastante, supongo que fue un cambio muy drástico para mi y tuve que darle más larga

al proceso de transición. Sin embargo, para mi fue tan satisfactorio, entendí el concepto, sentí consciencia menstrual, me empecé a cuestionar, pues mi despertar fue muy iluminador. Continué la lucha para dominar el manejo de la copa, después de un tiempo lo logré, lo que sucedía era que me daba miedo introducir bien mis dedos a mi vagina, entendí que era un proceso diferente del físico y me adentre un poco más a mis pensares, mis sentimientos, incluso la historia con mi mamá y su menstruación. Después de conocer las copas, llegue a varios emprendimientos locales que vendían productos parecidos para la higiene menstrual y consciencia femenina, empecé a aprender de ellos y comenzó a llegarle mucha información a La Lunera.






¿ Y la experiencia de las usuarias de La Lunera?


Mi público está enfocado a personas entre 25 y 40 años, son personas la mayoría maduras, que ya empoderadas han recibido información o han investigado previamente el producto para conocerse mejor. Su experiencia es totalmente positiva, es una alternativa que incentiva a las mujeres a retomar su cuerpo, a ser más conscientes de su ciclo menstrual, de vivirlo en toda su expresión, de estar atentas a sus cambios, a lo que su cuerpo les quiere decir y desmitificar la menstruación y ver el ciclo menstrual sin pena, sin rechazo, sin asco, vergüenza, a no verlo como una enfermedad, sino ser una celebración, disfrutar ser mujer, de tomar consciencia del poder y como una fuente de sabiduría (autoconocimiento) y bienestar.


¿Qué piensa al respecto de los comunicados en los que se habla de los riesgos de infección por el uso de la copa?

Estos comunicados la mayoría son financiados por multinacionales que se están viendo amenazados por las copas menstruales. La copa es un productos que intenta ser una compra responsable con el medio ambiente y con el bienestar de la mujer, tanto económico como salubremente. Las alternativas tradicionales tienen como objetivo generar más consumo y más basura. Si todas las mujeres en el mundo usarán la copa menstrual posiblemente estas multinacionales fracasarían.


Por otro lado, muchas veces los comunicados aseguran que la copa generar aún más infecciones, alteran el PH y otra serie de comentarios negativos, esta información son argumentos vacíos y sin conocimiento, muchas veces influenciados por ginecólogos con pensamientos clásicos que no conocen este producto y sus beneficios.




¿Cuáles han sido los mayores retos en esta empresa?

Los mayores retos que ha tenido La Lunera son la ruptura de paradigmas y prejuicios que tiene la mujer con respecto a su flujo y ciclo menstrual. Es un producto que para su uso exitoso necesita una explicación previa, muy paciente y extensiva. Antes de usar la copa es necesarios liberar ciertos miedos, creencias, tradiciones para que el asco y la vergüenza no sean un obstáculo a la hora de usar la copa. Es todo un proceso que puede tardar entre 3 a 4 periodos, algunas veces algunas mujeres desisten en ese camino. El autoconocimiento femenino tiene mucho camino por recorrer, la religión es un tema que también es un reto, pues las mujeres sienten culpa y puede llegar a considerarse un pecado tocar su vagina.


La Lunera lleva vendiendo las copas por 3 años. El primer año fue un gran reto hablar sobre el tema, las mujeres no estaban lo suficiente convencidas del producto y además les costaba entender que esta alternativa era más práctica, higiénica y económica comparada con las alternativas de higiene tradicionales. No eran compras inmediatas, a la persona le costaba tomar la decisión y buscaba opinión por parte de sus ginecólogos. Desde finales del 2014 han aparecido artículos en el Espectador, El País, la revista Cromos, Semana, entre otras, que explican que es la copa menstrual, donde fue creada y además algunas opiniones sobre reconocidos ginecólogos del país. A partir de estos artículos y el despertar que se ha suscitado en los últimos años, La Lunera ha tenido muchas más ventas inmediatas, disminuyendo de esta forma, los retos anteriormente descritos.

¿Qué otro tipo de productos para la higiene menstrual comercializan?


Actualmente nos queremos enfocar en la comercialización de productos o herramientas que acompañen a la higiene menstrual. Estamos vendiendo Aceites Esenciales de ROSA y GERANIO, Toallas Higiénicas de Tela y un Diario Lunar. El objetivo de los aceites esenciales es menguar algunos dolores premenstruales, menopáusicos, regular los ciclos menstruales, combatir con la depresión, aumentar la autoestima, etc. Las toallas de tela son herramientas que ayudan en los últimos días de la menstruación, cuando ya nos es necesario usar la copa. También hay mujeres que no se sienten cómodas usando la copa, pues este producto no es para todas, pero sí se puede resolver utilizando las toallas. El diario lunar de luna viva, busca conocer los patrones que habitan en la mujer a lo largo de todo el ciclo menstrual, si son situaciones negativas la idea es liberarlos y sanarlos y si son positivos la idea es potencializarlos para empoderar a la mujer.








¿Cuáles son los proyectos actuales de La Lunera?


La Lunera actualmente está enfocada en presentar taller para empoderar a la mujer a partir de brindar conocimiento y generar conciencia sobre el ciclo menstrual. Además de estos estamos en la búsqueda establecer un área de responsabilidad social, pues queremos empezar a donar kits de higiene menstrual a mujeres adolescentes y adultas.

¿Algo que quieras decirle a las mujeres que no conocen la copa menstrual?

A las mujeres que ni se les pasa por la cabeza el producto de la copa menstrual, les recomiendo conectarse con su ciclo menstrual, no saben todos los beneficios y los elementos positivos que el ciclo menstrual nos brinda. La conciencia femenina no es solo para las brujas, las chamanas o mujeres hippies. El ciclo menstrual puede influenciar positivamente cualquier rol que ejerzas en tu vida diaria. La creatividad, el servicio para los demás, la sensualidad, la autorreflexión, sanar a la tierra, sanar y conocer tu cuerpo son herramientas que empoderan a la mujer.


“Es importante que las mujeres amen y acepten su feminidad. El ciclo menstrual no solo es un sangrado inconveniente e intrascendente; es un don que debe ser agradecido a la naturaleza y se debe recordar continuamente; de esta forma cada mujer podrá vivir su esencia femenina al máximo y rendir homenaje al cosmos.”

Adriana Bernal

El uso de alternativas como la copa menstrual, nos permite a las mujeres aportar de manera significativa en problemáticas como el cambio climático y las consecuencias de éste para nuestro planeta. Los siguientes datos nos permiten comprender mejor el impacto que podemos generar en el medio ambiente usando alternativas que disminuyan nuestra huella ecológica:


Las mujeres debemos convivir con el periodo aproximadamente 40 años y en promedio podemos llegar a usar 12.000 toallas o tampones en toda nuestra vida menstrual, esto equivale a 60 kg de desechos que tardarían en degradarse 500 años. Estas cifras se podrían reducir significativamente con el uso de la copa, ya que es reutilizable y puedo duras hasta 10 años, lo que significa que usaríamos solo 4 en toda nuestra vida. Desde el punto de vista ambiental la copa es un producto sostenible que nos puede ayudar a ser responsables y consientes desde nuestro rol como mujeres en nuestro paso por la tierra.



Imágenes tomadas de la página oficial de La Lunera





 
 
 

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